La RCP puede mantener la circulación de la sangre oxigenada hacia el cerebro y otros órganos hasta que un tratamiento médico de emergencia pueda restablecer el ritmo cardíaco. Cuando el corazón se detiene, el cuerpo deja de recibir sangre oxigenada. La falta de sangre oxigenada puede causar daño cerebral en solo unos minutos.
Recuerda los tres pasos fundamentales (C-A-B) La Asociación Americana del Corazón utiliza las letras C-A-B para ayudar a las personas a recordar el orden en que se deben hacer los pasos de la RCP. C: compresiones A: vía respiratoria, en inglés airway B: respiración, en inglés breathing Compresiones: restaura el flujo sanguíneo Las compresiones consisten en usar las manos para presionar con fuerza y rápidamente, de una manera específica, sobre el pecho de la persona.
Las compresiones son el paso más importante de la RCP. Sigue estos pasos para hacer compresiones de RCP: Recuesta a la persona boca arriba sobre una superficie firme. Coloca la parte inferior de la palma de tu mano sobre el centro del pecho de la persona, entre los pezones. Coloca tu otra mano encima de la mano que está sobre el pecho.
Mantén extendidos los codos. Coloca tus hombros directamente sobre tus manos. Presiona hacia abajo sobre el pecho al menos 2 pulgadas (5 centímetros), pero no más de 2,4 pulgadas (6 centímetros). Cuando hagas compresiones, usa todo el peso de tu cuerpo, no solo los brazos. Presiona fuerte y rápido en el centro del pecho. Debes realizar entre 100 y 120 compresiones por minuto.
La Asociación Americana del Corazón recomienda hacer las compresiones al ritmo de la canción «Stayin’ Alive» u otra canción que tenga de 100 a 120 tiempos por minuto. Permite que el pecho recupere su forma después de cada compresión.
Si no tienes capacitación en reanimación cardiopulmonar, sigue con las compresiones en el pecho hasta que haya señales de movimiento o hasta que se haga cargo la ayuda médica de emergencia.
Si recibiste capacitación en reanimación cardiopulmonar, continúa con la respiración de rescate. Vías respiratorias: abre las vías respiratorias.
Si tienes capacitación en RCP y has realizado las 30 compresiones en el pecho, sigue estos pasos para abrir las vías respiratorias de la persona. En esta maniobra, se inclina la cabeza y se levanta el mentón. Pon la palma de tu mano en la frente de la persona. Inclina la cabeza hacia atrás cuidadosamente.
Con la otra mano, levántale suavemente el mentón hacia delante para abrir las vías respiratorias. Respiración: respira por la persona La respiración de rescate puede ser boca a boca o boca a nariz, si la boca está gravemente lesionada o no se puede abrir. Para hacer la respiración de rescate, las recomendaciones actuales sugieren usar un dispositivo con bolsa y mascarilla que incluye un filtro de aire de partículas de alta eficiencia.
Sigue estas instrucciones después de abrir las vías respiratorias con la maniobra de inclinar la cabeza y levantar el mentón. Apriétale las fosas nasales para la respiración boca a boca y cubre la boca de la persona con la tuya a fin de hacer un sello. Prepárate para dar dos respiraciones de rescate.
Da la primera respiración de rescate de un segundo de duración y observa si se eleva el pecho. Si el pecho se eleva, da la segunda respiración. Si el pecho no se eleva, repite la maniobra de inclinarle la cabeza y levantarle el mentón. Luego, da la segunda respiración. Treinta compresiones del pecho seguidas de dos respiraciones de rescate se consideran un ciclo. Ten cuidado, no des demasiadas respiraciones ni respires con mucha fuerza.
Continúa con las compresiones en el pecho para restaurar el flujo sanguíneo. Tan pronto como consigas un desfibrilador externo automático, sigue las instrucciones del dispositivo. Administra una descarga eléctrica y, luego, continúa con las compresiones en el pecho durante dos minutos más antes de administrar una segunda descarga.
Si no estás capacitado en el uso de un desfibrilador externo automático, un operador del 911 u otro operador de emergencia médica pueden darte instrucciones sobre cómo usar el dispositivo. Si no tienes a mano un desfibrilador externo automático, ve al paso 7 a continuación. Continúa haciendo RCP hasta que haya señales de movimiento o hasta que llegue el personal médico de emergencia.